Allegra Versace recibió en herencia de su tío Gianni el 50% de la empresa, para cuando cumpliera la mayoría de edad. A punto de cumplir los 25 años, ya se ha incorporado al consejo de administración y en breve empezará a tomar parte activa en la gestión de la empresa. La situación no le ha resultado sencilla de afrontar.

En una entrevista concedida al diario italiano La Repubblica, Allegra Versace explica que, aunque ella quisiera ser actriz, es consciente de pertenecer a una de las familias más importantes del mundo de la moda.


“Me lo ha pedido mi madre y al principio no quería”, asegura la joven. “Además, de finanzas no sé nada, pero ya he empezado y todos me están ayudando mucho. Me ha costado, pero he entendido que necesito saber cómo funciona este mundo que tanto ha cambiado. Ya no es como cuando estaba mi tío, cuando lo importante era la audiencia, la creatividad y la búsqueda de la belleza extrema. Hoy en día manda el marketing”.
En la entrevista, Allegra habla también de los difíciles momentos que vivió con la muerte de su tío, sus trastornos alimenticios y su lucha por pasar desapercibida. Y subraya que, si algo le ha quedado claro, es que “fuera donde fuera, seguía siendo una Versace”.
Allegra asegura que es consciente de la importante labor que tiene por delante: “Cuando recibí el legado de mi tío sabía que era una prueba de amor, pero que conllevaba la responsabilidad de tener que ser grande como él lo fue. Y sabía que no estaría a su altura. Fue muy duro”.